El PAN (partido acción nacional) y el narco esencial
Chingada madre, puta madre, uno quisiera vivir cuando era posible sin siquiera pensarlo salir a la calle. Andar los pasos porque sí. Llegarle a la gana.
Pero llegó el Partido acción nacional al poder en México y la corrupción permeó la vista incluso a la contra.
El narco, los políticos narcos, la gente decapitada, las cabezas decapitadas en la calle al salir uno de casa, los balazos interminables durante el día, el sonido de los autos de patrullas, las amenenazas de que uno y la hermana y el padre y la madre y el gato van a ser secuestrados,
la certeza de que quienes hacen las llamadas intimidantes son los mismos policías, el olor de la sangre por todos lados...
El olor de la sangre por todos lados fue lo que nos trajo el PAN (Partido Acción Nacional), aliado con la iglesia católica, receptora de macrolimosnas que no son claras al fisco, que huelen a mota y a crack y a a heroína y a el grito de mi amigo secuestrado y torturado.
Felipe Calderón Hinojosa es reo del dolor por morir sin saber por qué en México, el héroe de un infierno absoluto.
Él está en la presidencia de México sin razón. El usurpa el poder de un paìs y pretendió justificarse mediante la fuerza, por medio de la mano dura, usando al ejército, amedrentando a la ciudadanía inconforme con el fraude electoral que cometió.
Hoy día, Felipe Calderón, lleva a Mexico a un callejón sin salida.
Él, criminal, tiene menor peso moral y jurídico que los narcos a quienes
supuestamente combate.
Felipe Calderón Hinojosa es la inefable imagen en el alma de un país que se arruina sin remedio.
Pero llegó el Partido acción nacional al poder en México y la corrupción permeó la vista incluso a la contra.
El narco, los políticos narcos, la gente decapitada, las cabezas decapitadas en la calle al salir uno de casa, los balazos interminables durante el día, el sonido de los autos de patrullas, las amenenazas de que uno y la hermana y el padre y la madre y el gato van a ser secuestrados,
la certeza de que quienes hacen las llamadas intimidantes son los mismos policías, el olor de la sangre por todos lados...
El olor de la sangre por todos lados fue lo que nos trajo el PAN (Partido Acción Nacional), aliado con la iglesia católica, receptora de macrolimosnas que no son claras al fisco, que huelen a mota y a crack y a a heroína y a el grito de mi amigo secuestrado y torturado.
Felipe Calderón Hinojosa es reo del dolor por morir sin saber por qué en México, el héroe de un infierno absoluto.
Él está en la presidencia de México sin razón. El usurpa el poder de un paìs y pretendió justificarse mediante la fuerza, por medio de la mano dura, usando al ejército, amedrentando a la ciudadanía inconforme con el fraude electoral que cometió.
Hoy día, Felipe Calderón, lleva a Mexico a un callejón sin salida.
Él, criminal, tiene menor peso moral y jurídico que los narcos a quienes
supuestamente combate.
Felipe Calderón Hinojosa es la inefable imagen en el alma de un país que se arruina sin remedio.

