point of view

5.7.14

neant


Como sea, aún es difícil responder las preguntas que me hacen acerca suyo. Gana esa enorme palabra que en la garganta nunca termina de salir pues viene el llanto y lo peor de todo es que casi siempre ocurre en sitios públicos. Cuando empecé a recordarle me fui sintiendo peor. Ni siquiera he querido salir a la calle por aquello que gusto y me aliviaría quizá unas horas de esta permanencia donde poco se entiende, en la que todo es atravesado por la vida como si fuera una turba de poderosos demonios cuya sabiduría nadie sabe. Uno no podría saberla más allá de su golpe. Desde hace días le sueño, quizá por eso la vida transcurre en el colchón donde, echado, tecleo en esta lap para luego dormirme con el deseo de que al instante siguiente recuerde un sueño en el que estaba conmigo. Sin armonía con el mundo, sólo siento una crueldad cálida como un abrazo inmenso donde al final duele un poco la inminencia de la muerte en una punzada. Callo poco. No reservo ni una breve suspicacia ante el borbotón verbal. Nada tiene importancia, estas palabras, esta atmósfera donde el humo se apelmaza con la luz, donde se oye Money de Pink Floyd y moscas, mosquitos y moscos de la fruta podrida están conmigo, se traba como un grito enrejado por cuatro muros, una puerta, un tragaluz cegado, una ventana sin cortinas con su mañana dócil, que a fuerza de dar vueltas se incrementa hacia el silencio de mis uñas que crecen mientras los dedos escriben. Caigo en mí pecho como un auto a toda velocidad al vértigo. El tiempo ha cambiado cuando se estrellan de ese modo contra el alma propia los reflejos corporales, los engaños, la imaginación, el mundo con su gente. No sirve decir que le quiero conmigo si no pasa; ni sirve escribir algo donde sólo se leerá sombra, torpe sintaxis, güeva en letra, cursilería agusanada. Quizá ya estoy en otro espacio y la temporalidad que abisma carece de nexos con la comunión en el lenguaje. Poco a poco me alejo de esta continua memoria donde su presencia se obstina con mis ganas sin mundo. No hay yo. No hay lógica. Me siento el puente, cualquiera, y multiplico sus escalones. Todo puente es laberinto entre tierras que son puentes. Me embrutezco y no lo esperaba. Terminar en este espacio donde la conciencia va haciéndose, sin remedio, una capa que incluso una mirada erosiona y desaparece. Tiembla mi pulso. La oscuridad se vuelve área para que uno insomne anime en cada célula esa pesadilla de la rotura que deviene en dolor, imposibilidad o estupidez con rumbo a lo que más allá de cualquier letra incluso es genuino y hermoso.

noche


Me parece que no estaba crudo o sentía la tristeza con más intensidad. Como fuere, un porrito, una línea dibujada y absorta con fuerza en movimiento espiral de nariz extendida por el tubito de oro, La Polla Records, Lacrimosa y luego comienza el fin de la tarde por las calles de León, solar aún, petrificada en lo caliente del aire. Apenas se termina la caribe venga el taxi. Hasta la casa y luego esperar, alentado por el tequila, el porro, el prozac, la cocaína. Piel mate de chida, casi sana palidez. Camisa ceñida, jeans negros, tenis igual, suéter entallado abierto con puntas ojivales, lentes ámbar ad hoc. Vamp chic. Ivre. Super dark: solo al concierto, cancelación de amigos. Cuánta distancia entre las mesas donde la gente se atiborra. Por más que los escucho y me sudorizan, los veo desde el vértigo. Puro vampirismo. Succionar y succionar. Esperar luego el taxi hastiado por la costra en los oídos. Bulevares, el Libramiento, el López Mateos, la 20 de enero. El Mariano Escobedo. León Moderno. Mi casa. Gracias, hasta luego. Nunca más quiero verte. Chingao, venga una chaqueta para conjurar el dolor de güevos. Antes fue el enorme viaje con él. Encontrarlo bien quimera. Seguir a pesar del miedo. Seguir hasta la mañana siguiente. Cuánta guapura. Es posible amanecer en la certeza de tu piel con la mía. Estuvimos donde tu mordida ahora cala. Ves. Y no marcaré tu número. No me extiendo más allá de una noche y vuelvo a reiniciar. Algo parecido a un goteo de luz contra el sol. No obstante se continúa en esto de andar calles, metros, sombras y luces, espacios para el olvido y otros que se tatúan a semejanza del dolor, sin resistencia. Sin panchos, pues. Venga el descenso. Venga el infierno. Venga cada vez más.

5.2.12

Andrés Manuel López Obrador , La República Amorosa, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), y la desolación




Desde que fue manifiesto el fraude electoral del 2006 en México, este blog se adhirió a la lucha de Andrés Manuel López Obrador por lo que aquéllo implicaba para un Estado nacional: cuando el primero que viola la ley es el gobernante, la anormalidad queda instaurada (Foucault).

La situación presente de México es la de un estado fallido: la corrupción infesta las instituciones que, sin embargo, son avaladas de manera mayoritaria por la ciudadanía -incapaz, por cierto, de comprensión lectora, de abstracción, fracasada en su capacidad de análisis matemático-: una población cuya hostilidad hacia la democracia se gesta en la imposibilidad de crearse a sí misma y a través de una conciencia crítica.

La situación presente de México es la de un país desmoronado por la guerra. No hay justicia: las decenas de miles de asesinados aumentan, permanecen impunes en un país donde menos del cinco por ciento de los delitos son denunciados, o investigados, o sancionados. Los criminales y su fiesta sangrienta hayan en ello una justificación. No sería difícil delirar una ontología del infierno a la vista de lo que ocurre en prácticamente la totalidad del territorio mexicano.

La situación presente de México es la de una nación donde la seguridad pública se ha disipado. El año 2006 indica un antes y un después del salvajismo: La saña, la violencia, la horfandad comunitaria desde entonces se desbordan y han causado un delirio de persecución que sofoca la vida social, un sentimiento de naturaleza tan primitiva que la formulación de cualquier pregunta es desplazada por el terror que ha permeado la vida cotidiana: la vulnerabilidad se concreta de tajo con cada "ejecución" criminal.

Felipe Calderón Hinojosa, y cómplices dentro y fuera de su gobierno canceroso, deberá ser juzgado, tarde o temprano y sin duda no en un país donde la legalidad es nula, por crímenes de lesa humanidad. El Partido Acción Nacional (PAN), con seguridad pronto ocupará su lugar justo en la memoria, al lado de otros, también de la ultraderecha radical, como el Nacionalsocialista Obrero Alemán (Partido Nazi) de la Alemania de Adolf Hitler.

Frente a tal panorama donde la desolación no se escatima, el presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, busca reelegirse.

Frente al fracaso institucional, el presidente legítimo de México ahora calla y se inscribe en él con desparpajo, con naturalidad. Al respecto, la elocuencia de su silencio frente al asesinato de estudiantes de la Normal de Ayptzinapa, en Guerrero, México, y su apoyo implícito al gobernador perredista de dicha entidad lo exhiben.

Frente a la corrupción que desmorona la vida en México, el presidente legítimo de México incluye en su equipo de campaña lo mismo a René Bejarano que a Manuel Bartlett, a Dolores Padierna que a Gerardo Fernández Noroña, por mencionar sólo a algunos personajes de la política siempre infame.

Desde este blog ahora es necesario asumir una postura con coherencia al respecto. Frente a Andrés Manuel López Obrador y a lo que expresa su movimiento -la continuidad en la pudrición, la complicidad con la desolación-, este blog afirma no sólo su distanciamiento sino una franca antagonía.

La democracia en México, para serlo, tendría que darse sin la participación de la totalidad de políticos y partidos, burócratas e instituciones actuales, y con otra, ésa sí legítima, genuina, sociedad de personas o ciudadanía de conciencias críticas.

Tal vez no esté de más agregar que la tal República Amorosa, por supuesto, remite menos a lo que canta el poeta que al infierno y sus impasses:

Amar es una cólera secreta,
una helada y diabólica soberbia.

Xavier Villaurrutia




17.9.09

La Universidad de León. Sus enseñanzas.


La "universidá" de León y sus enseñanzas.
Escena de la vida cotidiana.

6.3.09

La Ciudad de León, Guanajuato me gusta

De León me gusta el olor del Centro Histórico tras la lluvia. Madera mojada y polvo acumulado que en agua revela instantes de un latente campo abierto y obstinado en guardar deseo como el maquillaje hace con los rostros.

Me gusta el tono de las ancianas cuando hablan con los niños y cuentan historias que vuelven color sepia el aire que al respirar conforta como un abrazo sin contradicción. En su acento viene una reconciliación con la calidez de España.

De León me gusta la palabra de los viejos que se afirman en el honor. Su cruel plomo al medir los actos y el reflejo de una vida pétrea que no podría ser de otro modo cuando miran y dicen a través de su memoria.

De León me gusta la música de un cielo que se aleja y queda tan alto como las miradas mutuas de quienes pasan en sus calles.

La vida que se acostumbra a serlo. El valle que se transforma sin abandonarse, como un espejismo.

La rabia sorda con que la existencia no deja de ser amable.



18.12.08

Era NDI

la neta salvo el baño de tu desnudez con la mía todo se fuga
y al acelerar confiado en reventar de una vez por todas con lo que sea
y al quererte en este recuerdo otra vez en una calidez de cariños
y en la presencia de una vista con abiertos paisajes al dolor
y en tus rizos
y en mi halo ebrio que hace la mentira instantánea de un no te quiero
y en Morelia que late en tus sentidos como un paso adolescente hacia todos los
destinos
y en un río donde va el vaho al escribirte
y a semejanza de un cuervo deslenguado y solo
cumplo treinta y sólo quiero cojerte
la neta

17.11.08

Morelia

Con el dolor por el atentado terrorista de septiembre en Morelia,
que sigue sin aclararse, que en manos de investigadores
del usurpador gobierno PANista se disolverá en infamia

y niebla sucia



En electro pánico el alma polvea a cero grados
polillas que en el respiro afantasman los muertos
las claridades cojean
el keyboard de la memoria se dispersa con ritmo ebrio
está aquí con mi cuerpo de niño
bailador según el obladíobladá
y el aroma de papabambinos
y el comercial del banco del atlántico
está la pesadilla oceánica que sorbe
la piel que cicatriza otro recuerdo que nunca se raspó
island life de los coágulos en las uñas
pressure point del nuevo arranque en nada
zombie que tropieza con la misma piedra
cómo te voy a olvidar si en cada espejo te clavas
olhe nos meus olhos
griténme aceras que piso en la ciudad
abrigadora como una tumba, acaso
Morelia quemada me arranca la vida
con el vacío de los muertos inexplicables
mi corazón late a derrota
serrat en la memoria agitana mis lágrimas portátiles
chinga tu madre sea of love de mis venas adolescentes
donde borges abominaría tales adjetivos, sintaxis,
afasias de verborreas en caducidad intermitente
que vienen a arrancar la vida quejosa y fría y de arrabal
tormento de uno quererse con las palabras
jamás y siempre igual como la muerte
de rodillas nomás como el cariño y la suerte
de quien necesita encontrar algo en la vida
out of control without my green eyes
bronceado hasta la palidez por la screen's perpetuidad
donde vuelves to hold me en el círculo de la insania
going back to the start para conjurar lo yo que esperaba
mejor oír las mañanitas mientras me chaqueteo
o a juan gabriel o a nacho venegas so slowly
dans un valse d'amour con la soga al cuello
en soñando la vie la folie des mes hommes et femmes
cuyos nombres desde el nacimiento eran humo
pero humo azul entre las chelas y el jazz
"recargado en la tibia quimera" de real de catorce
Morelia con su sangre vuelve a ver lo que no hay en mí
la ciudad de las palabras sonoras de briseño me hace llaga
lo que no hay en mí, más ganas de enloquecer como por qué
sitiado de espejos
Oh What A World
Oh What A World
película de mí mismo en medio del grito que va a cansarse
y a fallecer con música de árbol
haciendo una vida por vivir a sorbos de caguama o petrvs
en el orgullo de estar forever Oh What A World
not ready to love y sin embargo escribiendo
que la ciudad que más amo herida como un gemelo
me sangra el alma como el Che asesinado o Tlatelolco o las Madres
de la Plaza de Mayo u Ocaranza en el olvido de Neruda
o los policías torturadores de inocentes en Leónguanajuato
o mi cara pendeja ante el silencio con que las ganas preguntan
con la cruda ansiedad de un rey de palo
why don't you shut up fucking jack-ass
merde

26.10.08

León, Guanajuato

Cansado del palabreo, distanciado de cualquier voluntad, vagando en el deseo que no responde y sólo padece las palabras, las imágenes, los sonidos, la evanescencia de la pantalla como al andar las calles en este cuerpo cuya extragneza ya no me importa, vuelvo.

Y no hay alicientes ni claridades, ni teleologías. Tan sólo cansancio. Para incrustarme en él, sigo escribiendo. Lo ayudo sin querer.

Sigo en León, México, con la avidez que da la muerte siempre al alcance de cualquier mano.

La corrupción de esta ciudad empalaga mi podredumbre y revienta en vida con cada respiro que pierdo.

El tiempo que no es la va fecundando y así la generosidad de su locura me enerva en compañía de millón y medio de personas.

Nada es bueno, ni noble, ni sano, ni bello, canta esta ciudad, en mí, todos los lugares comunes.

El cliché nace, se reproduce y muere con cada uno de sus rostros, con cada uno de nosotros.

Las frases hechas devienen en exploción demográfica. Y aquí abundan los espejos, las ganas de mirarlos.

El odio empieza a sonreír en los bebes de León. Quizá por tal causa el filicidio aquí es tan frecuente y el aborto, prohibido.

En ninguna otra ciudad traicionan así los poetas y ni siquiera los pintores; en ninguna roban los narradores así, dentro de la casa del anfitrión, tras cenar juntos, para luego despedirse sin dar la mano ni ver a los ojos, a sabiendas que el hurto, miserable, ínfimo, por evidente apura la huida.

Sólo en León, Guanajuato, pasan esas cosas. Quien viva aquí tendrá que habituarse y, quizá aturdirse como yo en ese tedio.

Cansado en sus hábitos, ahora que el cuerpo me lo permite, así escribo que vuelvo para no dejar de engagnarme, sin querer.




27.5.08

León, Guanajuato. Ciudad mágica

Para los amantes de lo nulo, para la gente que sabe de los placeres ansiados desde el sadismo menos ensognador, para quienes gozan en la frecuentación de la vileza humana y aspiran a sobrepasar sus límites, para los fanáticos de lo peor, para quienes afirman su escepticismo ante la fealdad del amor, para quien dude que un esputo vale más que quien lo arroja, para quien el dinero logrado por la diversión que provee la criminalidad endulza la existencia, para quien investiga la involución del alma humana, para las mujeres que no se convencen aún de abortar, para el que teme hacerse la vasectomía, para el suicida en busca de alicientes, para desengaño de quien cree que los gallegos constituyen el arquetipo para los chistes sobre la estupidez, para quien ansía curas pederastas, para el sociópata frustrado, para el comehostias cuya justificación existencial mana de los propios pecados, para el acechador de ovnis, para quien no comprende por qué Diego Rivera, Jorge Ibargüengoitia, Efrén Hernández,... abominaron de esta tierra, para quien desea ver a la universidad convertida en una broma enquencle (sic), para quien admira el periodismo puto, para quien detesta por vocación, para quien bloggea inanidad, para quien se emociona con las canciones de maná, para quienes sostienen la santidad de woytila y del padre maciel, para los del Yunque, para regocijar la inquisición nuestra de cada día, para desbocar la tristeza como esqueleto de caballo, para recuperar cualquier odio de su anemia, para los honores anoréxicos, para los escritores gordos, para los gordos que guardan un payaso en el clóset, para el turista del polvo y las moscas, para traficar influencias, para los nazis prietos, para quien imagina el doom'sday y no encuentra referentes concretos, para quien desea adherirse al club de fans de vicente fox, para besarle el anillo al arzobispo pepelupe una vez y otra hasta el mutuo espasmo, para cantar que la vida no vale nada, para no respetar al ganador de la jugada, para ir huyendo tras aventar y aventar la piedra, para ser violad@ en el manicomio, para quien tiene la avidez del llanto ingenuo, para reguetonear sin término ni retroceso, para contemplar las calles-jaula donde nign@s micos retozan en los arcoíris negros de los solventes, para tomarles muchas fotos y videos, para comer emparedados de cuero porcino frito con limón y sal y trozos de cebolla y tomate y ají, para gritar en la montagna rusa del asco, para que la sonrisa se pudra,...


20.5.08

La puta madre al desear, Edipito. U know how it is...




La simple alma al coger no puede existir porque no se desea.

Hablamos, estamos disponibles con una mutualidad franca.

Nada nos embalsama el deseo y sin embargo no elegimos el hotel.

Ni siquiera el siguiente bar.

Basta el lampareo de los autos mientras decidimos sentarnos
contra la cortina sin nombre de un negocio x.

Decir hazme una paja causa la erección obvia pero es más chido quedarse hablando de eso que nos iba a quitar la libertad y que, pues somos bien chingones, capoteamos.

Decir hazme una paja y luego vamos a tu torre acompaña el pretexto hasta de una laptop olvidada.

En todo caso mejor la gana de coger el cuerpo en un abrazo frente al desfile de
buses cuyos faros nos erectan.

Mejor escuchar, mejor sentir cómo percute el mundo con tu garganta.

Ceder a lo que provoca tu, esa, la delirada hasta en el grito durmiente, presencia irrealmente,
valgaMADREMENTE el adverbio, por querible próxima y habrá que decirlo tan infnitamente hermosa.

Recuerdo, por supuesto ahora que entre mis dedos lo casi succiono, el sentimiento que me dio tu pelo al verlo esa primera vez.

Y no éramos así, y no nos queríamos así.

Andamos antes la ciudad antes de la esquina, hablábamos antes en el bar donde te tomé
esta foto que no te gustó, luego la otra donde la pose que hiciste me dio odio.

Así, de manera necesaria, tenía que venir la ley, y de manera necesaria cada sílaba
se mide, tendriá que serlo. Algo tendríamos que perder.

La traición acecha en esta puta ciudad.

Desconfiamos porque el deseo nos crece más. Porque abolirnos de una vez por todas en la comodidad que proveen las respectivas verdades nos valida, nos hace esta cara que deseamos acercar en beso.

Si u know that I could be in love with almost every one and u too eso nos prende. Acaso uno jodido en su querer aspira al amor.

Verga. Esto de sacarle la vuelta no, o sea meterse al cuarto donde beberemos por supuesto absenta y fumaremos un joint tras joint y aspiraremos línea tras lénea si nos da lo poser en enrolladitos euros o nos perderemos en el lujo de cualquier alcance en la bajez del chemo...

Quién sabe. Somos desechables.

La vida siempre nos depara otro infierno con sus diabolitos.

Mejor irnos.

Mejor la soledad donde voy a escribirte.

A impostar con letras otra vez.

A cargar la puta red con su putez adverbialmente dolida.

La próxima vez sí te voy a coger y luego te mandaré A MI BASURA.

Serás como no dejaré de quererlo.

El alma me valdrá madre.

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